¿Cómo funcionan las adicciones y cuál es su tratamiento?

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Es posible que todos tengamos la experiencia de habernos sentido “enganchados” a algo: a una serie de televisión, a un libro, un videojuego… o a un novio o novia en los primeros momentos de la relación. “Enganchados” porque no podemos pensar en otra cosa y porque deseamos con intensidad volver a hacer esa actividad o estar con esa persona. Normalmente, este tipo de situaciones son temporales y no llegan a afectar a la salud, ni a la física ni a la emocional. No estaríamos, por lo tanto, ante una situación de adicción.

De qué hablamos cuando hablamos de adicciones y cómo funcionan

En muchas ocasiones, la línea que separa este “enganche” del que hablábamos de la “adicción” que requiere ayuda psicológica es muy delgada. ¿Cuántas horas de deporte son demasiadas? ¿Cuántas copas – o con qué frecuencia – hacen saltar las alarmas?

De forma general, podríamos decir que hablamos de “adicción” cuando existe una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación, motivada por la satisfacción que proporciona el consumirla. Ese deseo de consumir llevará a la persona a hacer todo lo posible para conseguirlo, y este ritual cada vez tendrá lugar con mayor frecuencia.

Por ejemplo, pensemos en el consumo de alcohol: los efectos que produce a corto plazo (desinhibición, euforia, relajación*,…) pueden proporcionar una experiencia placentera. Esa sensación es la que lleva a volver a consumir (a pesar de la posible resaca). Y poco a poco el cuerpo se va habituando: una o dos copas, que en un primer momento pueden ser suficientes para conseguir el efecto placentero, no tendrán el mismo efecto si se toman con frecuencia. Habrá que consumir más para obtener el mismo efecto. La resaca también será cada vez peor… y sólo hay dos formas de evitar la resaca: o pasarla… o seguir bebiendo. Esto mismo podría aplicarse al resto de adicciones, bien con otras sustancias, pero también con la adicción al juego (ludopatía), al sexo, a las compras, al trabajo, internet o al teléfono móvil: cada vez “roban” más tiempo y salud a la persona, y ésta no sabe cómo salir del bucle.

Por lo tanto, y siguiendo la definición de la Organización Mundial de la Salud**, la adicción a las drogas sería el “consumo repetido de una o varias sustancias psicoactivas, hasta el punto de que el consumidor (denominado adicto) se intoxica periódicamente o de forma continua, muestra un deseo compulsivo de consumir la sustancia (o las sustancias) preferida, tiene una enorme dificultad para interrumpir voluntariamente o modificar el consumo de la sustancia y se muestra decidido a obtener sustancias psicoactivas por cualquier medio. Por lo general, hay una tolerancia acusada y un síndrome de abstinencia que ocurre frecuentemente cuando se interrumpe el consumo. La vida del adicto está dominada por el consumo de la sustancia, hasta llegar a excluir prácticamente todas las demás actividades y responsabilidades”.

Llegados a este punto, ¿qué se puede hacer?

Tratamiento de las adicciones

Lo que en muchas ocasiones “destapa” el problema cuando de verdad existe es el entorno. Las personas que sufren la adicción normalmente harán lo posible para nadie se entere, aunque haya cierto grado de conciencia y sepan que algo no va bien. “Si se enteran, ya no podré hacerlo más”.

Es cierto que cada vez son más los estudios que corroboran la existencia de una predisposición genética, pero ¿qué otros factores contribuyen a caer en una adicción? Tal y como dice el Dr. Maldonado***, “los efectos que una droga produce sobre nuestro organizamos dependen del tipo de droga y de la cantidad de la misma que tomemos, pero también de la vulnerabilidad que tenga un determinado sujeto ante los efectos de la droga. Hay determinadas drogas que producen efectos muy diferentes en unos sujetos o en otros; esto va a depender tanto de si el sujeto ha experimentado previamente o no la droga, como de una serie de características bioquímicas que tenga el cerebro del sujeto”. A esto hay que sumarle determinados factores emocionales o características de personalidad: una baja autoestima, inseguridades y/o miedos, dificultades para resolver conflictos, dificultades en las relaciones sociales,… pueden estar también en la base.

Además, no podemos olvidar que bajo los efectos de la adicción, resulta muy difícil pensar en cualquier otra cosa. Es decir, si existen problemas (en el trabajo, en casa, con la pareja o la familia), éstos pasarán a un segundo plano. Así, lo que resultaba doloroso quedará desplazado… pero habrá entonces enormes dificultades para poder pensar sobre ello y tratar de manejar y resolver esa situación generadora de sufrimiento. Los efectos placenteros hacen que los sentimientos negativos o dolorosos desaparezcan – aunque sea de forma momentánea.

En muchas ocasiones el tratamiento farmacológico y la intervención de un/a psiquiatra resultarán imprescindibles, como sin duda lo es la terapia psicologica para trabajar tanto los factores emocionales como la adicción en sí misma. Los diferentes profesionales deberán valorar si se requiere tratamiento hospitalario, o si las consultas de forma ambulatoria son suficientes para poder afrontar la situación. Son por todos conocidos las terapias de grupo, utilizadas también como otro apoyo a la hora de intervenir. Sin duda, contar con la ayuda del entorno resultará también de vital importancia, así como la constancia y participación activa en el tratamiento de la persona que sufre la adicción.

Sandra Toribio Caballero – Psicoterapeuta (Psicóloga Col. Num. M-21691).

[*] Obra social La Caixa, “Hablemos de drogas”. Consultado el 20/11/13 en http://www.hablemosdedrogas.org/system/application/views/uploads/data/lasdrogasriesgosparalasalud_es.pdf

[**] Glosario de términos de alcohol y drogas. Organización Mundial de la salud. Consultado el 20/11/13 en http://www.who.int/substance_abuse/terminology/lexicon_alcohol_drugs_spanish.pdf

[***] ¿Por qué la misma droga y la misma cantidad causa efectos agradables en unas personas y desagradables en otras? Consultado el 20/11/13 en http://www.hablemosdedrogas.org/es/Como_nos_comportamos/por-que-la-misma-droga-y-la-misma-cantidad-causa-efectos-agradables-en-unas-personas-y-desagradables-en-otras-4542

 

 

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