¿Por qué nos aburrimos?

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Todos hemos experimentado alguna vez la sensación de aburrimiento. Escapar del tedio no es tarea fácil. Hay personas más predispuestas a su padecimiento, el cual tiene como principales consecuencias una mayor propensión a caer en la depresión, la drogadicción, al aislamiento social o a rendir poco en los estudios o el trabajo. Por tanto, descubrir los orígenes del aburrimiento podrá ayudarnos a prevenir y tratar todos estos efectos perjudiciales derivados del mismo.

Niña pensativa

¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de aburrimiento?

El modo habitual de definir el aburrimiento en la cultura occidental está asociado a la idea de no tener nada que hacer o a la realización de tareas monótonas. Sin embargo, en la actualidad sabemos que este fenómeno va más allá del contexto o las circunstancias individuales.

El aburrimiento es una sensación subjetiva propia de nuestra conciencia. Como tal, dicha sensación varía según cada persona, de tal forma que existen personas mucho más propensas al hastío que otras. Por ejemplo, las personas extrovertidas, por su condición, tienden a verse con mayor frecuencia expuestas a su posible padecimiento.

El aburrimiento no es un concepto cerrado, sino que presenta múltiples y variadas manifestaciones, las cuales pueden ir desde un estado de tedio temporal o momentáneo, de carácter pasajero (por ejemplo, cuando se espera en la fila del supermercado o en la sala de espera de la consulta del médico) hasta llegar a ser una condición de carácter existencial, relacionada con el abatimiento y la insatisfacción ante la vida. Por tanto, la sensación de tedio puede surgir ante la incapacidad para identificar las actividades que llevan a la felicidad y a la realización personal. Este aburrimiento existencial en ocasiones también puede producirse cuando la persona abandona objetivos o sueños importantes en su vida por intereses más prácticos, por comodidad o por otras posesiones. Esto suele desembocar en lo que se conoce como aburrimiento vital.

Lápida aburrimiento

Factores que contribuyen al aburrimiento

El aburrimiento está desencadenado por diversos factores que, en ocasiones, lo determinan e influyen en su grado de intensidad. Entre ellos se encuentran:

  • El grado de atención o concentración en el hastío que se está sintiendo. Este factor genera que cuando estamos aburridos focalicemos nuestra atención en dicha sensación de tedio, lo cual da lugar a una intensificación mayor de este estado.
  • Factores emocionales. Por ejemplo, aquellas personas con dificultades para comprender sus propios sentimientos y muy obsesionadas con su estado de ánimo suelen aburrirse más fácilmente.
  • Los rasgos de personalidad, ya que, como ya se ha comentado anteriormente, existen determinadas características de la personalidad que predisponen a un padecimiento mayor del aburrimiento, al tiempo que otros rasgos pueden actuar como un fuerte antídoto contra el hastío.
  • La monotonía mental. En ocasiones, el aburrimiento viene provocado por una falta de interés y de motivación generalizada. Esta sensación de monotonía no siempre está asociada a la realización de tareas tediosas sino que, al igual que el propio aburrimiento, es una variable muy susceptible a las diferencias individuales y, por ejemplo, puede haber personas que incluso con el trabajo más variado mantengan una actitud de hastío y se quejen amargamente de monotonía.
  • La percepción subjetiva de una falta de rumbo en la vida. Relacionado con el aburrimiento de carácter existencial, este factor hace referencia a la sensación del propio individuo de que su vida carece de una meta, objetivo o proyecto vital, siendo  además bastante frecuente la aparición de sentimientos de vacío generalizados a todos los aspectos de la vida.
  • La necesidad de novedad. Este factor está relacionado con el rasgo de personalidad denominado búsqueda de sensaciones, por el cual, existen personas que necesitan una vida más excitante, llena de continuas estimulaciones externas, novedades y variedad de emociones. Por ello, suele ser habitual que las personas con un marcado rasgo de búsqueda de sensaciones tiendan a considerar que lo que les ofrece su entorno no es suficiente y por eso caen en el aburrimiento. Por tanto, suelen ser personas que necesitan continuamente de estímulos adicionales para alcanzar un nivel óptimo de activación.
  • Alexitimia. Esto es, la existencia de problemas a la hora de comprender y describir los propios sentimientos y estados emocionales. También existe una mayor tendencia al aburrimiento entre aquellas personas que presentan una marcada inhibición de las propias emociones y fantasías y bajos niveles de imaginación y pensamiento creativo.

Alambre verja

¿Qué podemos hacer al respecto?

En ocasiones, superar el aburrimiento requiere de mucho más que el simple hecho de encontrar algo que hacer. A veces, también hay que pararse a pensar y preguntarse por qué uno se encuentra en ese estado, a fin de poder prevenir su aparición en el futuro.

Aunque no existen “recetas mágicas” contra el aburrimiento, algunas claves efectivas contra el mismo son:

  • Buscar nuestra propia inspiración. Se trata de potenciar una forma de reflexión que te lleve a indagar sobre nuevas actividades o estimulaciones que consideres enriquecedoras para tu vida.
  • Intentar hacer algo nuevo dentro de la propia rutina. Por ejemplo, cambiar el lugar de almuerzo durante los descansos del trabajo o las clases, cambiar de ruta o de medio de transporte para ir al mismo sitio día a día, etc.
  • Fomentar la creatividad. Las personas creativas, que desarrollan muchas actividades e intereses, son capaces de mantenerse ocupadas en cualquier circunstancia, por lo que no se prestan tanto al aburrimiento.
  • Desarrollar nuevos intereses, habilidades o pasatiempos.
  • Mantenerse mentalmente activo. Esto se consigue a través de la realización de actividades placenteras para uno mismo, las cuales previenen el hastío.
  • Realizar alguna actividad física. Este punto no necesariamente ha de suponer la realización de ejercicio físico o la práctica de algún deporte. Puede valer con dar un paseo, bailar, apuntarse a clases de pilates, artes marciales, etc. Mantener el cuerpo activo ayuda a mantener la mente activa, lo cual reduce los niveles de aburrimiento.
  • Mantener la mente ocupada, por ejemplo, a través de la realización de las tareas cotidianas, como cocinar, limpiar, ir a la compra, etc. Es muy importante evitar que el aburrimiento, la pasividad y la apatía nos paralicen en la realización de nuestras actividades diarias, ya que tal situación tan sólo conseguirá un aumento en los niveles de hastío.
  • Averiguar qué es lo que realmente quieres hacer. A veces, el aburrimiento surge porque se tienen demasiadas ideas y no se sabe cuál hacer primero. Por ello, será importante intentar aclarar y organizar nuestras ideas y prioridades.

No obstante, ¿aburrirse es siempre negativo?

Pese a todas sus connotaciones negativas, el aburrimiento también cuenta con su parte positiva o beneficiosa para el individuo. Por un lado, es un claro indicador de que necesitas hacer cambios en tu vida, explorar nuevos horizontes, etc. Por otro, promueve la creatividad.

Sin duda, el aburrimiento aporta la oportunidad para el pensamiento constructivo y la reflexión personal. Además, en ocasiones también actúa como una señal que nos informa de que una determinada tarea puede estar siendo una pérdida de tiempo y que, por tanto, no vale la pena continuar con ella.

Por último, mencionar que existen muchos estudios que consideran el aburrimiento como un catalizador para la acción, el cual, si se sabe manejar y evitar caer en sus efectos negativos, puede actuar como una gran fuerza motivadora y de cambio.

Pisadas en la nieve

“Cuando el aburrimiento haga presa en ti, ve a por él. Deja que te aplaste; sumérgete, toca fondo. En general, con todo lo desagradable, la regla es que cuanto antes toques fondo, antes emerges”Joseph Brodsky (1940-1996). Poeta ruso. Premio Nobel de Literatura en 1987.

Elena Flores Martínez

Referencias:

Gosline, A. (2009). El aburrimiento. Mente y cerebro, 39, 80-87.

Muñoz, A. (2016). El aburrimiento: qué es y cómo combatirlo. About.com en Español. Revisado el 21 de noviembre de 2016, del sitio web:

http://motivacion.about.com/od/pensamiento/ss/El-Aburrimiento-Que-Es-Y-Como-Combatirlo.htm#step2

Saludypsicologia.com. El aburrimiento crónico. Revisado el 21 de noviembre de 2016, del sitio web:

http://www.saludypsicologia.com/posts/view/826/name:El-aburrimiento-cronico

WikiHow. Cómo superar el aburrimiento. Revisado el  21 de noviembre de 2016, del sitio web:

http://es.wikihow.com/superar-el-aburrimiento

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