Los trastornos de alimentación en verano

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En verano aumentan los casos de Trastornos de Alimentación como la Anorexia y la Bulimia, ¿Qué son? ¿Cómo podemos detectarlos? ¿Qué podemos hacer?

 Cuerpo y cinta de medir

Ya estamos en verano y con ello, llegan los chapuzones en la playa y la piscina y, a su vez, la preocupación por nuestra figura a la hora de ponernos el bañador y bikini.

Es por ello, que en esta época del año aumentan los casos de Trastornos de la Alimentación, especialmente si existe una predisposición a estas enfermedades.

Qué es un Trastorno de Alimentación

Un trastorno de alimentación (también llamado Trastorno de la Conducta Alimentaria-TCA) es una alteración en los patrones normales y adecuados de alimentación (por ejemplo, comer en exceso o comer cantidades muy pequeñas) y en la percepción del propio cuerpo. Asimismo, suele haber una excesiva preocupación por la estética corporal, mucha ansiedad, sentimientos de culpa…

Normalmente, el inicio de estas enfermedades se produce de forma progresiva, se comienza a mostrar variaciones en las rutinas alimentarias hasta que en algún momento la persona pierde el control.

Afecta tanto a hombres como mujeres, y más a personas jóvenes, siendo especialmente vulnerables los niños y adolescentes.

Chico delgado contra armario

Dentro de los trastornos más habituales están:

  • La Anorexia Nerviosa, que consiste en restringir parcial o completamente el consumo de alimentos, provocando una gran pérdida de peso, frecuentemente acompañada de conductas de purga (como el vómito y consumo de laxantes) y ejercicio físico intenso.    
  • La Bulimia Nerviosa, que se refiere al consumo de mucha cantidad de comida en forma de atracón que se acompaña después de conductas compensatorias (vómito, consumo de laxantes, ejercicio físico intenso). 
  • El Trastorno por Atracón, caracterizado por el consumo de mucha cantidad de alimentos de forma rápida en un plazo de tiempo muy corto. Se diferencia de la Bulimia nerviosa en que no aparecen conductas de compensación (vómito, laxantes,…) 

Otra circunstancia que afecta cada día a más personas es la Ortorexia, trastorno alimentario que se caracteriza por una obsesión patológica por comer alimentos considerados saludables por la persona, que puede llevar a un estado de desnutrición y a la muerte.

A parte de estos, hay otros desórdenes de la conducta alimentaria menos comunes como la Vigorexia (obsesión por la imagen y distorsión en la percepción del propio cuerpo que implica además una adicción al ejercicio físico), la Megarexia (trastorno opuesto a la Anorexia, consumo de gran cantidad de comida que provoca el aumento de peso que no es percibido así por las personas que la padecen), la Pica (consumo de objetos o sustancias no comestibles), o la Potomania (consumo de grandes cantidades de agua con el fin de adelgazar o no engordan) entre otros.

Por qué aparecen y se mantienen estos desórdenes

Quizá la principal causa sea la influencia de la cultura en la que vivimos y los cánones de belleza.

En la actualidad nos movemos en una sociedad en la que es muy importante el aspecto físico que tenemos, que los demás nos vean bien, pues a veces sólo encontramos nuestra propia identidad a través de los ojos de los demás (de ahí la gran fama de plataformas como Facebook, Instagram…). En esta sociedad, además, impera la competitividad y la necesidad de tener éxito en todo.

Así, tratamos de ajustarnos a los estándares que la sociedad propone. Pero, uno de los principales problemas es que los actuales cánones son poco realistas. A pesar de saberlo, no tenemos en cuenta que las fotos o vídeos donde vemos “los cuerpos perfectos” están retocadas.

Todo ello provoca una gran presión sobre las personas y pueden generar “obsesiones” con respecto a la imagen corporal haciendo que se tomen medidas como:

  • Ponerse a dieta, dejar de comer o restringir el consumo de determinados alimentos que nos aportan nutrientes que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento. Además, en muchos casos se hace sin la supervisión de un profesional médico que controle mediante analíticas.
  • Realizar ejercicio físico excesivo o actividades físicas para las que no se tiene una buena condición física o energía suficiente.
  • Beber mucha más agua de la que se necesita, lo que provoca una pérdida de nutrientes importantes para que el cuerpo funcione adecuadamente.

Esta cultura de “la imagen perfecta” influencia de tal modo a los individuos que provoca la aparición, especialmente entre los jóvenes, de desórdenes de alimentación.

Campaña publicitaria y chica

Por ello, en algunos países los ciudadanos y figuras relevantes de la moda están reivindicando campañas publicitarias con modelos reales y no retocados.

Un buen ejemplo es Gran Bretaña. Muchos ciudadanos se manifestaron en el metro de Londres en bikini como forma de protesta por las campañas publicitarias con modelos imposibles y el gobierno está comenzando a tomar medidas y a prohibir esta clase de anuncios. 

Otros factores de riesgo

Además, existen otros aspectos que aumentan el riesgo de sufrir estos trastornos:

  • Características psicológicas y de personalidad específicas: rigidez cognitiva (mente cerrada), perfeccionismo y competitividad, ansiedad y depresión, focalización en los detalles (no ven las cosas en su conjunto, sino que se fijan en los pequeños detalles de forma aislada), baja autoestima, sentimientos de inadecuación, falta de habilidades de comunicación, dificultad para expresar y manejar emociones negativas, incapacidad para resolver problemas,irritabilidad, insomnio, disminución la libido, impulsividad y tendencia a los pensamientos obsesivos y extraños.
  • Elementos externos: acontecimientos vitales traumáticos o estresantes, cambios importantes o no esperados, hacer dieta, antecedentes familiares de patologías psicológicas (como la depresión, obsesión, ansiedad, abuso de sustancias…), presión de amigos y compañeros, entornos familiares conflictivos, relaciones personales escasas o problemáticas, haber sufrido alguna clase de abuso o acoso…
  • Factores de tipo biológico o genético: algunos estudios parecen indicar que podría existir cierta predisposición genética a sufrir este tipo de patologías. Una investigación llevada a cabo por miembros de las Universidades de Iowa y Texas Southwestern Medical Center ponen de manifiesto que han encontrado dos mutaciones genéticas que se asocian a un mayor riesgo a padecer desórdenes alimenticios, en concreto, la anorexia y la bulimia.

Otro problema es el gran número de páginas web que promueven y fomentan la aparición y mantenimiento de este tipo de comportamientos, pues refuerzan la intención y las conductas de purga (vómito o laxantes) restricción de comida, dan trucos para engañar al cuerpo, animan a continuar haciéndolo e incluso crean listas de canciones (que fácilmente podemos encontrar en YouTube) en las que se refuerzan esta clase de conductas.

Algunas son ya conocidas por todos, por ejemplo las webs ANA y MIA, nombres que provienen de la propia autodenominación de las personas que padecen Anorexia y Bulimia: “Princesas Ana” y “Princesas Mia”. Otras, son menos comunes y más desconocidas, son las webs que promueven la Ortorexia. Las personas que sufren este desorden, se autodenominan “Princesas Alisas”.

Qué indicadores nos pueden hacer sospechar

Debemos sospechar si aparecen uno o varios de estas señales:

  • Comienzo de dietas para adelgazar sin control médico
  • Pérdida de peso rápida y acusada
  • Obsesión por la imagen
  • Se da atracones
  • Aislamiento, deja de salir con amigos, no quiere comer nada fuera de casa
  • Vómitos y consumo de laxantes
  • Resistencia a comer de forma normal
  • Realizar mucho ejercicio físico
  • En el caso de las mujeres, pérdida de la menstruación
  • Autoevaluación excesivamente basada en la silueta y alteración de la percepción corporal (por ejemplo, que nos diga: “me veo gorda”, cuando nosotros vemos que está excesivamente delgada)

Manos que aprietan el estomago

Qué hacer si detectamos un caso

Si detectamos un trastorno de alimentación en un familiar o amigo, lo primero que debemos hacer es acudir al médico de cabecera (o pediatra) que nos derivará a un especialista. Esta persona es la que está capacitada para dar un diagnóstico y prescribir un tratamiento. Es posible que en casos extremos, en los que además la paciente se niega a acudir al médico,  se recurra al ingreso y a obligarla a comer. En ocasiones, las personas que padecen trastornos de alimentación no se reconocen como afectados.

Debemos estar preparados para que la persona que padece el desorden alimenticio nos ataque, debemos poder reconocer sus emociones, miedos o preocupaciones y no criticar o juzgar y no hacer comentarios sobre su aspecto físico. Aunque sea complicado, lo ideal es mostrarse comprensivo y colaborador en el proceso de tratamiento. A veces, sobre todo los padres, adquieren la responsabilidad de hacer comer (u obligar) a los pacientes. Esto es contraproducente, pues generan graves conflictos y pierden el rol de colaborador y apoyo, por lo tanto, los pacientes aumentan sus resistencias y se “ponen a la defensiva”. Conseguir que los pacientes modifiquen su comportamiento es un largo proceso en el que deben intervenir muchos profesionales y son ellos los que nos irán marcando el camino.

Algo que tenemos que tener cuenta, especialmente si somos familiares, es que esta clase de enfermedades son complicadas y afectan gravemente a las dinámicas familiares, por ello, se recomienda que se acuda a grupos de apoyo para afectados y terapias psicológicas. 

Chica da palmada en la espalda a otra

Por último, si lo que hemos detectado es una página web que favorece la aparición de estos trastornos, debemos denunciar su contenido. Podemos hacerlo a través de diferentes webs. Te facilitamos un enlace para hacerlo pulsando en Formulario de denuncia de webs que hacen apología de la anorexia y la bulimia, otra forma es denunciar a través de los proveedores como Google, Facebook, YouTube…

Rosa I. Hidalgo-Barquero Torres. Psicóloga col. M-29702.

Referencias

Álvarez, E. (2010). En verano aumentan en un 25% los casos de trastornos de la alimentación. Itacat (sitio online).   Recuperado 22 de junio de 2016 del sitio web: http://www.itacat.com/ftp/NP%20Julio%202010.pdf

Clinicacta.com. Cómo detectar y actuar. CTA – Clínica de Trastornos Alimentarios. Recuperado el 22 de junio de 2016 del sitio web: http://www.clinicacta.com/sobre-la-enfermedad/como-actuar/

F-IMA.org (2016). La apología en internet: las páginas pro-ana y pro- mia. Fundación Imagen y Autoestima.  Recuperado el 22 de junio de 2016 del sitio web: http://www.f-ima.org/es/trastornos-relacionados/factores-de-riesgo/la-apologia-en-internet-las-paginas-pro-ana-y-pro-mia

Madrigal, M. (2008). Sitios donde denunciar blogs pro anorexia y bulimia, Ana y Mia – El Blog de Marcelino Madrigal. El Blog de Marcelino Madrigal.Recuperado 22 de junio de 2016 del sitio web: http://www.mmadrigal.com/sitios-donde-denunciar-blogs-pro-anorexia-y-bulimia-ana-y-mia/

Regarder, B. La anorexia y la bulimia podrían tener origen genético. Psicologiaymente.net. Recuperado 22 de junio de 2016 del sitio web:  https://psicologiaymente.net/clinica/anorexia-bulimia-origen-genetico

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