Transfobia: Consecuencias Sociales y Emocionales

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La realidad de las personas “trans” es cada vez más visible en nuestra sociedad. El entorno social y los valores asociados a lo masculino y lo femenino condicionan en gran medida la calidad de vida de estas personas.

transfobia consecuencias emocionales

 

¿Qué es la transfobia?

El término “transfobia” hace referencia al odio o aversión profunda hacia las personas que, de diversa manera, ejercen una identidad de género diferente a la asignada socialmente, es decir, odio o aversión a las personas “trans”. 

Trans ha comenzado a usarse como término genérico que sirve para referirse a las diversas formas que puede tomar la experiencia, expresión y/o identidad de género de las personas (Gómez, s. f.). El término trans se utiliza para describir a aquellas personas que se identifican con un género diferente al género que les asignaron al nacer. La palabra trans abarca múltiples subcategorías que cada vez están más visibles en nuestro día a día, como pueden ser las expresiones transexual, transgénero, travestido, travesti, etc.

«Trans», Sexo y Género

Cuando hablamos de personas trans se suele aludir a los términos “sexo” y “género” para entenderlo mejor:

Sexo: el sexo se asigna al nacer, hace referencia a los componentes biológicos, fisiológicos o anatómicos de una persona como hombre o mujer. Se encuentra asociado principalmente con atributos físicos tales como los cromosomas, la carga hormonal y la anatomía interna y externa.

Género: el género hace referencia a las conductas y los roles que se esperan socialmente y que se consideran apropiados para niños y hombres, o niñas y mujeres. Estos influyen en la manera en que las personas actúan, interactúan y en cómo se sienten sobre sí mismas.

El término “trans” en la actualidad hace referencia a la “identidad transgenérica” y ésta se contempla como una falta de adecuación del sexo biológico de una persona al género con el que se siente identificada, sin asociarse en ningún caso con trastornos mentales. Realmente no existe un modelo único ni protocolo base para ser “trans”, cada persona trans es diferente, y de ahí la diversidad existente y la confusión que a veces se tiene con respecto a ciertos términos.

 

Tipos de Transfobia

La transfobia abarca el odio, el rechazo, la violencia, la discriminación en cualquiera de sus formas, el aislamiento, la incomprensión y todo el abanico de conductas negativas a las que se tienen que enfrentan las personas trans por parte de su entorno.

La transfobia se puede manifestar de múltiples y variadas formas:

  • Creencias y actitudes negativas hacia personas trans, por ejemplo, expresiones como “las personas trans están mal de la cabeza o tienen una enfermedad mental.”
  • Aversión y prejuicios hacia las personas trans, de tipo “las mujeres trans son hombres disfrazados”.
  • Falta de aceptación y negativa al uso de pronombres con los que se identifica la persona trans, por ejemplo, cuando una mujer trans pide que se le trate con pronombres femeninos y el entorno se niega.
  • Insultos o lenguaje despectivo.
  • Discriminación y aislamiento.
  • Intimidación, abuso, violencia…

Todas estas formas de transfobia tienen consecuencias verdaderamente dramáticas en la vida de las personas trans, causando un gran impacto en su estado emocional.

 

Transfobia y Discriminación

Es este sentido, es altamente frecuente la discriminación laboral de las personas trans, siendo mucho más difícil para ellas acceder a un empleo en igualdad de condiciones. Es habitual que se descarten candidatos ideales para un puesto de trabajo por actitudes transfóbicas, aludiendo que “no encajan en la empresa” cuando realmente se descartan por ser personas trans.

Este tipo de conductas provoca que muchas personas trans, al verse negado su derecho a acceder a un puesto laboral para el que están cualificadas, se vean abocadas a trabajos marginales (incluso a la prostitución), reforzando así los prejuicios que el propio entorno tiene sobre las personas trans.

Otro ejemplo de discriminación por transfobia muy frecuente se da en el ámbito de la vivienda, ya que también son muchos lo que se niegan a alquilar una vivienda a determinadas personas sólo por el hecho de ser trans.

Una discriminación aún mas grave se contempla en el ámbito de la salud, cuando por transfobia no se atienden correctamente las necesidades de asistencia sanitaria de las personas trans, lo cual supone negarles un derecho fundamental. Además, en muchas ocasiones el personal sanitario no está suficientemente preparado para atenderles adecuadamente por falta de conocimiento de las particularidades sanitarias de las personas trans.

 

Transfobia y Violencia

En cuanto a la violencia, es en este ámbito donde se dan algunas de las consecuencias y manifestaciones más extremas de transfobia.

El informe “Jóvenes trans en el sistema educativo” presentado en 2019 por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) mostró que un 58% de las personas trans entre los 16 y los 24 años había sufrido algún tipo de transfobia en la etapa escolar. La forma en que se expresaba la transfobia como agresión era a través de insultos (40%), acoso (25%), seguido de amenazas (22%) y ciberviolencia (18%).

Este tipo de actitudes violentas provoca que el suicidio o los intentos suicidas sean doblemente frecuentes en los niños y adolescentes trans, con ejemplos dramáticos recientes en nuestro país como el suicidio de Alan en Cataluña (Álvarez, 2015), o el de Ekai en País Vasco (El Español, 2018).

En general, las personas trans están más expuestas a tasas más altas de violencia y victimización, es decir, es más probable que una persona trans sea atacada en la calle o en cualquier otro lugar sólo por el hecho de ser trans. Los delitos de odio contra las personas del colectivo LGTB (Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales) aumentan año tras año según el informe del Observatorio Madrileño contra la LGBTfobia (2019).

Además, las personas trans tienen un mayor riesgo de morir asesinadas solo por vivir acorde a su identidad de género. Según Transgender Europe (2020), un total de 350 personas trans fueron asesinadas desde el 1 de octubre de 2019 al 30 de septiembre de 2020, lo cual representa un incremento del 6% desde la actualización de 2019. El 98% eran mujeres trans. Un total de 3.664 personas trans han sido asesinas en 75 países entre enero de 2008 y septiembre de 2020.

Lamentablemente, se estima que esta cifra es mucho mayor, ya que a menudo estos crímenes no son registrados ni catalogados correctamente, debido al desconocimiento e incomprensión que existe en torno a las realidades e identidades trans.

 

Consecuencias Psicológicas y Sociales de la Transfobia

Son numerosas las consecuencias psicológicas y sociales para las personas trans que sufren la transfobia, entre las que cabe destacar:

 

Menor apoyo social

El rechazo de un entorno que en general desconoce y comprende poco las realidades trans, genera que estas personas tengan menor apoyo social frente a los numerosos episodios de transfobia violenta y manifiesta. En vez de generar una red de apoyo, la sociedad, las instituciones y su entorno cercano a menudo les dan la espalda. Esto provoca que las personas trans se sientan aisladas, incomprendidas, con mayores sentimientos de soledad y miedo.

 

Hipervigilancia

Como defensa ante estas manifestaciones de transfobia, las personas trans aprenden a estar hipervigilantes ante las reacciones del entorno, por posibles manifestaciones de rechazo, ya sean las abiertamente violentas o más sutiles, como miradas de desaprobación o cuchicheos sobre su apariencia corporal. Esto les provoca un estado de tensión permanente.

 

transfobia persona transDisforia de Género

El rechazo continuo puede provocar que las personas trans manifiesten problemas con la aceptación de su imagen corporal. Esto es lo que técnicamente se conoce como “disforia de género”, y alude a la sensación de incomodidad o angustia que pueden sentir las personas cuya identidad de género difiere de las características físicas relacionadas con el sexo biológico que les asignaron al nacer.

Dado que la sociedad impone que una mujer debe tener unos atributos físicos determinados, y un hombre debe tener otros, las personas que no cumplen estrictamente esas convicciones sociales son rechazadas y discriminadas, haciéndolas sentir que son “raras”, “enfermas” o, cuanto menos, “no atractivas” a ojos de la sociedad.

Esta disforia o malestar con el propio cuerpo debido al rechazo del entorno es una de las causas que lleva a las personas trans a comenzar el proceso de “transición o reasignación de género”, procedimiento de tratamiento médico para las personas trans que desean adaptar sus cuerpos al género deseado mediante tratamientos hormonales y/o cirugía. Es una transición compleja que no solo requiere profesionales en el ámbito fisiológico, sino que es fundamental el apoyo psicológico de especialistas durante todo el proceso. Desafortunadamente, este proceso no siempre es legal ni cuenta con el apoyo institucional necesario, llegando a ser delito en determinados países.

Es importante destacar que no todas las personas trans padecen disforia de género, no todas rechazan sus características físicas y no todas las rechazan de igual manera. Hay personas trans conformes con su cuerpo, con sus características anatómicas, estas no les hacen sentir malestar ni incomodidad y, por tanto, no llevan a cabo el proceso de reasignación de género, el cual es física y psicológicamente invasivo y extenuante. La expresión de género no se limita a dos polos opuestos, hombre vs mujer, sino que hay un amplio rango de opciones dentro del cual cada persona trans elige cómo expresar su identidad de género en base a cómo se siente más cómoda.

 

Transfobia Interiorizada

En numerosas ocasiones, los prejuicios sobre las personas trans son interiorizados por las propias personas trans, provocando lo que se denomina “transfobia interiorizada”, entendida como el rechazo que una persona trans siente hacia sí misma y hacia otras personas trans, lo que le genera una baja autoestima y un pobre concepto de sí misma.

Es importante entender que este rechazo a uno mismo y/o a su propia fisionomía (disforia de género) no es por ser una persona trans en sí, sino por la interiorización de valores, prejuicios y estereotipos negativos que imperan en la sociedad hacia las personas trans, de los que ellas mismas acaban siendo víctimas.

 

Mayores problemas de salud mental

Todas estas problemáticas que se derivan de la transfobia generan una serie de consecuencias psicológicas muy perjudiciales para la salud mental de las personas trans que se constatan en:

  • Mayores problemas de ansiedad y estrés.
  • Mayores tasas de depresión, mayor desesperanza ante el futuro.
  • Mayor ansiedad social ante los encuentros sociales, hipervigilancia ante las posibles reacciones negativas del entorno.
  • Problemas de abuso de sustancias psicotrópicas.
  • Trastornos de la conducta alimentaria.
  • Mayor riesgo de suicidio o de intentos suicidas.

Uno de los estereotipos asociados a las personas trans es que todos estos problemas de salud mental vienen derivados de su identidad trans, cuando la realidad es que estos problemas de salud mental son consecuencia de la transfobia de su entorno, y no de su propia identidad trans.

 

Transfobia y Psicología

Es mucho lo que la psicología puede aportar para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas trans:

Ayuda para gestionar el malestar emocional y los problemas de salud mental derivados de la transfobia

El apoyo psicológico es fundamental para ayudar a las personas trans a gestionar y superar las numerosas consecuencias emocionales derivadas de la transfobia.

 

Superar la disforia y la transfobia interiorizada

Recibir ayuda psicológica para lograr superar la disforia y la transfobia interiorizada, para gestionar, en definitiva, el posible malestar que las personas trans pueden sentir con su cuerpo o con ciertas partes del mismo porque no encajan en los cánones socialmente aceptados, es de vital importancia para el bienestar de estas personas. La terapia psicológica es de gran ayuda para lograr la autoaceptación de uno mismo, y del cuerpo de cada uno.

 

Fomentar la resiliencia y los recursos de cada persona

Es importante que, en todo proceso psicológico que se inicie con personas trans (y en general con toda persona perteneciente al colectivo LGBTIQ), se trate de afianzar la propia capacidad de la persona para superar circunstancias traumáticas, lo que se conoce como “resiliencia”.

 

Terapia y asesoramiento con familias y entornos de personas trans

Las redes de apoyo y soporte para las personas trans son cruciales para disminuir la sensación de aislamiento que sufren a consecuencia de la transfobia. Además, entornos más concienciados y con un mayor conocimiento de las realidades e identidades trans pueden brindar respuestas menos nocivas y perjudiciales para la salud mental de las personas trans y redundar, por tanto, en un mayor bienestar y calidad de vida de estas personas.

 

Acompañamiento en la gestión y aceptación de los cambios corporales

La labor del psicólogo aquí será la de apoyar la exploración de una expresión de género que haga sentir cómoda a la persona. Se trata de apoyar a aquellas personas que puedan vivir una expresión de género que no se ajuste estrictamente a lo femenino o a lo masculino, ayudando a encontrar la expresión de género deseada que haga sentir cómoda a cada persona.

También acompañar a la persona en las decisiones a tomar de cara a un posible proceso de transición, de reafirmación de género, con tratamientos médicos y/o cirugía: si desea iniciarlo o no, si desea realizarlo completamente, o si desea realizarlo solo en parte.

 

Acompañamiento en el proceso de reafirmación de género

Si la persona decide llevar a cabo el proceso de reafirmación de genero, mediante tratamientos hormonales y/o cirugía, la labor del psicólogo será la de acompañar y gestionar las emociones y sensaciones que se dan durante este complejo y largo proceso. Ayudar a gestionar problemas como el rechazo al cambio por parte de su entorno, la frustración ante las trabas burocráticas, o el desconocimiento de algunos profesionales sanitarios, es fundamental.

 

Equipo de Psicólogos de Aesthesis Psicólogos Madrid

 

Referencias:

Álvarez, J. R. (30 de diciembre de 2015). Acosaron a Alan desde los 14 años, su suicidio es un crimen social. El Mundohttps://www.elmundo.es/sociedad/2015/12/30/5682ca5322601d8c0f8b4632.html

Mayo Clinic (s. f.) Disforia de género. https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/gender-dysphoria/symptoms-causes/syc-20475255

El Español (17 de febrero de 2018). Ekai, el niño transexual que se suicidó tras una adolescencia esperando sus hormonas. https://www.elespanol.com/reportajes/20180217/ekai-nino-transexual-suicido-adolescencia-esperando-hormonas/285472481_0.html

Federación Estatal de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales. (2019). Jóvenes Trans en el Sistema Educativo [Archivo PDF]https://felgtb.org/wp-content/uploads/2020/09/Informe-menores-trans_FELGTB_2019.pdf

Gómez, O. (s. f.). ¿Qué es la transfobia? Mujeres.net https://www.mujeresnet.info/2011/05/que-es-transfobia.html

Observatorio Madrileño contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia (2019). Informe de incidentes de odio motivados por LGTBfobia. https://contraelodio.org/wp/informe/

Transgender Europe (2020). Trans Day of Remembrance. https://tdor.tgeu.org/es/