¿Es necesario el Feminismo hoy en día?

Posted on Posted in Psicología Social

Hace más de 40 años que cada 8 de marzo se conmemora oficialmente el Día Internacional de la Mujer. Es muy común que este día se considere una celebración alegre, pero ¿es un día para festejar?, ¿son necesarios acontecimientos como éste actualmente?, ¿qué papel tiene el feminismo en la sociedad actual?

8 de Marzo Día de la Mujer: ¿celebración o lucha?

La idea general que subyace en nuestra sociedad es que cada 8 de marzo se festeja el importante papel de la mujer en la humanidad e incluso se felicita a todas las allegadas por ser mujeres. No obstante, ¿podemos considerar este día como una celebración?, o ¿tal vez se definiría mejor como una «jornada de lucha»? La respuesta la podemos encontrar en el origen de esta conmemoración.

Así, son numerosos los antecedentes y las circunstancias que propiciaron la aparición e institucionalización de este acto. Uno de los más notorios data de febrero de 1909, cuando alrededor de 15.000 mujeres marcharon por Nueva York exigiendo el sufragio femenino y condiciones de trabajo menos precarias. Nueve meses después, en noviembre de 1909, tendría lugar la denominada «huelga de las camiseras», una huelga en la industria de las camisas de Nueva York que movilizó a 20.000 trabajadores, en su gran mayoría mujeres.  La huelga duró once semanas y logró que los empresarios mejoraran las condiciones laborales de las huelguistas. 

feminismo, día internacional de la mujerEn Europa, la primera celebración del Día de la Mujer tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en  Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, tras la «II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas» celebrada en Copenhague en 1910, en la que se demandaba igualdad de derechos para la mujer en lo referente al sufragio universal, el acceso a la educación, la no discriminación laboral y otros derechos fundamentales. 

Días después, el 25 de marzo de 1911, tuvo lugar el trágico incendio de la fábrica de confección de camisas de Nueva York «Triangle Waist Co» en el que fallecieron más de 140 trabajadores, en su mayoría mujeres, poniendo de manifiesto las condiciones de precariedad en las que trabajaban. 

Estos acontecimientos, junto a todos los que tuvieron lugar en otros países, dieron lugar al Día Internacional de la Mujer, y es por ello que más que una celebración, este día constituye una jornada para reflexionar y luchar por la participación igualitaria de la mujer en la sociedad respecto al hombre, por su desarrollo íntegro como persona y por la igualdad de derechos entre géneros a todos los niveles.

En 1914, en vísperas de la I Guerra Mundial, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo en numerosos países de Europa, reivindicando sus derechos. La celebración se fue ampliando progresivamente a más países, protestando, además, por los desastres de la guerra. Siguiendo esta estela, Rusia adoptó el Día de la Mujer tras la Revolución Comunista de 1917. Siguieron sumándose numerosos países a través de los años, en China se celebró por primera vez en 1922, y en España se conmemora desde 1936.

Llegados a este punto y tomando conciencia de los más de 100 años de existencia de este acto, podría ser natural preguntarse, ¿es este día necesario actualmente?, ¿qué aspectos se necesitan cambiar todavía en pos de la igualdad entre hombres y mujeres?

¿Qué es el feminismo y por qué es necesario hoy en día?

Actualmente, el feminismo está muy presente en nuestra sociedad, desde los debates informales entre amigos hasta su presencia en los grandes medios de comunicación. Esto a priori parece un dato positivo y reconfortante, sin embargo, al feminismo no siempre se le considera como el movimiento social y herramienta útil de cambio que constituye, ya que es muy común que su definición esté malentendida o tergiversada. Es el caso de la palabra feminazi, un término peyorativo que se utiliza para aludir al feminismo, creando un discurso en el que las personas feministas quedan asociadas al nazismo.

Es por ello pertinente destacar su definición oficial. Así, para la Real Academia de la Lengua Española (RAE) el feminismo se define como: «Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre». Por tanto, el feminismo no constituye ni la pretensión de lograr la superioridad de la mujer en cualquier ámbito de la sociedad ni ningún otro propósito que no responda simplemente a la equidad de derechos entre géneros en todas las áreas de la vida.

Dicho esto, cabe preguntarse: ¿por qué se utiliza un término que sólo hace referencia a la mujer para un movimiento que promueve la igualdad?, ¿por qué no llamarlo “igualitarismo” o cualquier otra nomenclatura más neutra? Pues bien, en primer lugar, tiene sentido que en la denominación de esta corriente esté el matiz del género ya que, de otro modo, con un término como «igualitarismo»se podría estar haciendo referencia a la igualdad de razas, por ejemplo. Por otro lado, hasta la fecha hemos estado inmersos en una sociedad patriarcal en la que la mujer ha estado supeditada a la posición privilegiada del hombre, por ello es lógico que este movimiento trate de impulsar a la mujer y posicionarla al mismo nivel que el hombre en todos los aspectos usando un término más definitorio, tratando de obtener una equidad, más que una igualdad. En cualquier caso, no es una denominación excluyente, sino que los hombres tienen también un papel esencial en esta labor en la que, contrariamente a excluir a uno de los géneros, de lo que se trata es de unir fuerzas hacia una sociedad más equiparada y justa.

La Desigualdad entre Hombres y Mujeres en cifras

Pongamos cifras, ¿en qué se traduce esta inferioridad de derechos de la mujer hoy en día? Esta desigualdad se observa claramente en la discriminación laboral de la mujer, pero no es en el único ámbito en el que se dan estas asimetrías. Estos son algunos datos, referentes a la sociedad española (Fuente: INE), que ponen de manifiesto la importancia de actos feministas en la actualidad:

Estudios Superiores

En España en el año 2017, el porcentaje de mujeres graduadas en educación superior era un 53,3% y el de hombres 46,7%.

Del total de alumnos matriculados en el sistema universitario (estudios universitarios de primer y segundo ciclo y de grado) en el curso 2017-2018, el 55,1% fueron mujeres, el 44,9% hombres.

El 54,8% de los alumnos matriculados en estudios universitarios de máster oficial fueron mujeres en el curso 2017-2018. Y en el total de alumnos que terminan los estudios de másteres oficiales universitarios, el porcentaje de mujeres fue del 57,8%.

Empleo

En España en el año 2018, la tasa de empleo en mujeres fue del 44% mientras que la de los hombres fue del 55,7%. (NOTA: tasa de empleo: cociente entre el número total de ocupados y la población en edad de trabajar). La brecha de género (hombres-mujeres) en las tasas de empleo  de la población de 16 y más años alcanzó por tanto un valor de 11,7 puntos.

Salario

En 2017, el salario medio anual de una mujer era un 22,8% más bajo que el de un hombre, un buen ejemplo de la desigualdad de género.

Pensiones

En el caso de las pensiones, según datos de 2018, la diferencia también es significativa. Una pensionista recibe una media de 740,2 euros mensuales, mientras que su equivalente masculino cobra alrededor de 1.162,3 euros.

Conciliación

En 2015, un 77,5% de mujeres trabajadoras frente a un 32,9% de hombres trabajadores, realizaban todos los días actividades de cocinar y realizar tareas domésticas.

En 2015, un 47,4% de mujeres trabajadoras y un 31,5% de hombres trabajadores realizan todos los días actividades de cuidado y educación de sus hijos o nietos.

Poder Político

En el ámbito político, sí se aprecia una evolución hacia la igualdad: en el Congreso de los Diputados, un 44% son mujeres. En el Consejo de Ministros, que representa el poder ejecutivo, las mujeres representaban el 47,8% de todos los ministros.

Poder Económico

En cambio, en el ámbito empresarial aún queda mucho camino por recorrer: el Instituto de la Mujer recoge datos sobre la presencia de las mujeres en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35, en el segundo semestre de 2018 representaban el 23,3% sobre el total de todos los consejeros.

Tal y como se observa, esta desigualdad de géneros aparece en muchos ámbitos de la vida cotidiana, lo que nos lleva a sentenciar, sin duda, que el feminismo, bien interpretado, sigue siendo muy necesario hoy en día. 

El Feminismo desde la Psicología: ¿Cómo afectan los estereotipos de género a estas desigualdades?

igualdad de genero aesthesis psicologos madridEn primer lugar, es llamativo que, aún habiendo cada vez más conciencia en la sociedad de las desigualdades entre géneros, este proceso de cambio hacia la equidad sea tan lento y costoso. Este fenómeno puede explicarse en gran parte desde la psicología, por mecanismos de la mente que están muy arraigados y que, inconscientemente, propician conductas que perpetúan esta asimetría entre mujeres y hombres.

Dichos mecanismos son los llamados estereotipos de género, que constituyen el conjunto de creencias compartidas socialmente sobre hombres y mujeres que se suelen aplicar de forma indiscriminada a todos los miembros de cada uno de estos grupos. Estos hacen referencia tanto a cómo creemos que son hombres y mujeres, como a las características que se esperan y son deseables para cada género. Así, dichos estereotipos cumplen una función de mecanismos de control que determinan lo que es aceptable y lo que se desvía de la norma.

En general, estos estereotipos de género se refieren principalmente a rasgos, roles, ocupaciones e incluso características físicas:

  Estereotipos en cuanto a rasgos: la mujer está asociada a ser más emocional y sensible, mientras que el hombre está considerado como más agresivo, independiente y competitivo.

   Estereotipos de rol: mediante éstos se consideran más apropiadas para las mujeres las tareas domésticas y para los hombres las actividades fuera de la casa.

  Estereotipos ocupacionales: distintas profesiones se asocian más a hombres y otras a mujeres (por ejemplo: hombre mecánico y mujer enfermera).

 Estereotipos referidos a rasgos físicos: ciertos rasgos se asocian más a mujeres (por ejemplo, un tono de voz más suave) y otros más a hombres (por ejemplo, voz más fuerte, más grave).

En conclusión, desde los primeros actos feministas de la historia hasta hoy se han producido muchos avances a nivel social, laboral y familiar en cuanto a la figura que representa la mujer en nuestros días. No obstante, se hace evidente el gran recorrido que todavía queda por delante de visibilización y concienciación en cuanto a estos estereotipos de género, las diferencias que existen a todos los niveles y la necesidad de seguir trabajando para conseguir una equidad real.

«El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente»
Simone de Beauvoir (París,09/01/1908 – París, 14/04/1986) filósofa, escritora y profesora francesa defensora de los Derechos Humanos. Su obra «El segundo sexo», se considera fundamental en la historia del feminismo.
Marta Martínez, Psicóloga en Aesthesis Psicólogos Madrid
Referencias

INE (s. f.). Mujeres y Hombres en España. Consultado el día 06 de Marzo de 2020 en el sitio web: https://www.ine.es/

epdata (2019). Las mujeres en España, en datos y gráficos. Consultado el día 06 de Marzo de 2020 en el sitio web: https://www.epdata.es/datos/mujeres-datos-graficos/254

El Periódico (2016). ¿Por qué el Día de la Mujer Trabajadora se celebra el 8 de marzo? Consultado el día 06 de Marzo de 2020 en el sitio web: https://www.elperiodico.com/es/

La Vanguardia (2019). Día de la mujer 2019: ¿Por qué se celebra el 8 de marzo? Consultado el día 06 de Marzo de 2020 en el sitio web: https://www.lavanguardia.com/vida/

Intermón Oxfam. (2019). 5 ejemplos de desigualdad entre hombres y mujeres | Ingredientes que Suman. Recuperado el día 28 de febrero de 2018 del sitio web: https://blog.oxfamintermon.org/

Psikipedia (s. f.). Los estereotipos de género. Consultado el día 06 de Marzo de 2020 en el sitio web: https://psikipedia.com/