Crianza de gemelos y/o mellizos

Posted on Posted in Psicología Infantil

Criar a un niño nunca es tarea fácil: las diferentes etapas del desarrollo se van sucediendo y requieren algo diferente de los padres en cada momento. Pero, ¿qué pasa si en vez de un bebé vienen dos… o más? En ese momento, además de las preguntas que de por sí suelen hacerse padres y madres, surgen otras muchas en relación a los diferentes problemas que pueden surgir a lo largo de la crianza. Cabe decir que, hasta hace algunos años, la probabilidad de embarazo múltiple o gemelar era de uno de cada ochenta embarazos, pero debido al aumento de los tratamientos de reproducción asistida, la tasa se ha elevado hasta uno de cada cuarenta y cinco embarazos.

Primeros meses

Un bebé supone mucho esfuerzo y dedicación. Con dos o más la tarea se multiplica. Junto con los sentimientos de alegría y felicidad, es frecuente que las mamás (quienes normalmente se encargan de sus cuidados durante más tiempo) que acaban de tener más de un bebé se sientan abrumadas, tristes, frustradas o incluso enfadadas, debido al enorme trabajo y esfuerzo que esto supone. Posiblemente necesitarán ayuda en estos primeros meses y es importante que puedan pedirla. Lo lógico es que poco a poco estos sentimientos vayan desapareciendo, pero no hay que perder de vista que son fundamentales los autocuidados y necesidades de la mamá (higiene personal, alimentación,…).

Iguales pero diferentes: El problema de la Identidad

Una de las tareas más difíciles que se le suelen presentar a los padres durante la crianza de gemelos, tiene que ver con el hecho de que son dos niños o niñas físicamente iguales (o muy parecidos) pero con caracteres diferentes. Es importante que los padres y personas del entorno más cercano puedan ayudarles durante el proceso de individuación y sean conscientes de las necesidades particulares de cada uno. No hay que perder de vista que la identidad es algo que, en gran medida, se va construyendo desde el exterior: lo que los demás nos devuelven en gran medida conforma y va forjando quiénes somos.

En el caso de sean gemelos, debido a su gran parecido físico, lo normal es que las personas les confundan, no teniendo claro quién es quién. Posiblemente esto llevará a que en muchas ocasiones, o bien no les llamen por su nombre, o bien lo hagan desde preguntar, “¿y tú quién eres?”.

Pero el proceso de individuación o de formación de la identidad – algo muy estudiado por psicólogos clínicos – no sólo puede resultar complicado para el entorno más cercano, quizás los propios niños y niñas encuentren algunas dificultades. Con 24 meses el niño o niña ya puede reconocerse como alguien con entidad propia y diferenciado del resto, pero sin duda el tener a alguien cerca que se parece mucho a ti pone las cosas difíciles. Tratemos de imaginar lo que puede suponer criarte viendo al lado tuyo a una persona diferente pero prácticamente idéntica a ti. Sin duda esto interviene en la formación de la personalidad y en algunos casos podría influir en que aparecieran problemas de identidad.

¿Qué pueden hacer padres y madres – y el entorno?

Es muy corriente que los padres y madres de gemelos los vistan igual, posiblemente porque a nivel práctico presenta una gran ventaja (al hacer la compra de la ropita, se cogen dos “de todo”). Sin embargo, en la línea de lo que decíamos acerca de la importancia de poder ayudarles a diferenciarse, quizás que puedan vestir de forma diferente pueda ayudarles a que no confundan el “yo” con el “nosotros”. En esta línea es importante también que se les llame por su nombre y no con el plural (“los gemelos”, “vosotros”,…).
Es también recomendable que puedan estar en aulas diferentes en el colegio, para que cada uno pueda ser y estar con los compañeros más libremente.

Cada uno de los hermanos tendrá unas necesidades, gustos y aficiones diferentes, por lo que será importante que los padres puedan reconocerlas y fomentarlas en la medida de lo posible. Por ejemplo, es posible que a uno de ellos le guste y se le dé bien el fútbol, y al otro el baloncesto. Indudablemente que los dos hagan las mismas cosas es más fácil en la práctica, pero podría dificultar la diferenciación de la que estábamos hablando.

Posiblemente uno de los puntos más complicados de la crianza de gemelos es cuando aparecen problemas de conducta (que alguno o ambos se porten mal), empiecen a bajar las notas, etc. Es posible que los padres se sientan tentados a castigar a ambos por igual o a establecer un plan de estudios igual para ambos. Sin embargo, casi con toda seguridad, lo que haya pasado con cada uno de ellos no será exactamente lo mismo. Por ejemplo, si uno de ellos ha suspendido 5 asignaturas, y el otro 2, a la hora de recuperarlas el primero necesitará (en principio) más horas de estudio que el segundo, quien podrá disponer de más tiempo libre. No cabe duda de que esto no es fácil en la práctica: dejar en casa a uno estudiando y que el otro pueda ir al parque posiblemente supondrá un conflicto en casa. Pero es fundamental que los padres puedan explicarles el por qué de la diferencia en el trato, para que no sea vivido a modo de castigo. (Es también muy recomendable buscar ayuda psicológica si el malestar en la familia o alguno de sus miembros se convierte en algo difícil de manejar).

También es importante poder reconocer los méritos de cada uno de ellos por separado y de manera independiente, no desde el fomentar la competitividad entre ellos, sino  reconociendo los diferentes esfuerzos o virtudes en diferentes momentos. Ambos tendrán cosas buenas y no tan buenas, y es importante tanto reconocer las buenas como ayudarles a tolerar sus dificultades.

A pesar de lo señalado anteriormente, no todo son dificultades. No cabe duda de que la gente que tiene hermanos o hermanos gemelos o gemelas refieren un fuerte vínculo entre ellos, diferente al que puedan tener con otros hermanos, especial y duradero, en muchos casos, a lo largo de toda la vida.

 

Sandra Toribio Caballero – Psicoterapeuta (Psicóloga Col. Nº M-21691).

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *